Normalmente cuando hablamos de pisos y de inquilinos, lamentáblemente mucha gente lo asocia con la palabra mobbing. Y esto no debería ser así, puesto que si que es verdad que hay algunos desalmados que lo practican, pero son unas pocas manzanas podridas y no la mayoría de los profesionales del sector como mucha gente cree.
En los periódicos aparecen casos de mobbing, como dejar que la finca se degrade, cortar suministros, intentar confundir en como y donde tienen que pagar los inquilinos para desahuciarlos por no pagar, poner a unos vecinos problemáticos al lado, y una larga serie de cosas. Estas prácticas se deben denunciar.
Las pocas personas o empresas que hacen mobbing lo justifican argumentando que sus inquilinos casi no pagan rentas de alquiler, y de hecho es así puesto que la ley no es muy justa con el propietario, pero esto ya lo sabían cuando adquirieron el inmueble a precios reducidos. El problema es este, que estos listillos quieren comprar barato, vaciar el piso rápido y hacer una buena plusvalía en poco tiempo.
También queríamos comentar que hay gente que asocia el mobbing a unas prácticas que son totalmente legales como son las de subir el alquiler si hay obras, desahuciar por falta de pago o por irregularidades importantes como que el titular no viva en la vivienda alquilada, …. Esto aunque la gente lo identifique como tal, no es mobbing, pero la opinión pública siempre se pone de parte del más débil.
En definitiva, lo que queremos remarcar en este artículo es que si que existe el mobbing, pero que son pocos casos. Y que la mayoría de gente que trabajamos en este sector somos honrados y que hacemos un servicio a la sociedad puesto que hay propietarios que quieren y necesitan vender pisos alquilados y que la mayoría de inquilinos se han beneficiado de nuestros servicios puesto que tienen mejoras en sus fincas o han comprado sus pisos.