Quería escribir sobre este tema puesto que he leido en alguna web opiniones que hablan de gente que vende pisos con personas, pisos que se venden con un anciano dentro, o cosas por el estilo.
La realidad es mucho más simple y lógica de lo que la gente imagina. Lo normal es que exista una persona que tiene en propiedad un piso alquilado con un inquilino de renta antigua y que lo necesita vender. Entonces este propietario tiene todo el derecho del mundo a enajenar su posesión. Y el inquilino tiene todo el derecho del mundo a seguir de inquilino en el piso porque el contrato de alquiler que firmo en su día prevalece aunque el piso cambie de propietario. Eso si el precio del piso sera mucho inferior al de mercado puesto que el propietario esta vendiendo un piso con un inquilino que esta pagando una renta baja, y el posible comprador no podrá disponer del piso hasta que el inquilino por ley de vida fallezca.
Lo que pasa es que el inquilino, como normalmente es gente mayor y desconoce las leyes y sus derechos, cuando oye que se vende el piso donde vive, acostumbra a ponerse nervioso y a estar preocupado. Pero no debería estarlo puesto que no pueden echarlo del piso. Solo podrían desalojarlo si no pagara, si hiciera obras ilegales o mal uso del piso, si fuera propietario de otro piso en la misma localidad o si el propietario lo necesitara para vivir él o sus hijos.
Además el inquilino tiene derecho de tanteo y de retracto, es decir que por el mismo precio y condiciones tiene derecho a quedarselo él (tanteo) y si no se lo proponen puede tirar para atrás la posible compra-venta que se haya efectuado (retracto).
También es importante añadir que los pisos con inquilinos de renta antigua son un producto interesante de inversión y no para particulares (a no ser que interese un piso para vivir dentro de unos años) y que normalmente se venden a precios muy bajos porque tienes que esperar a que quede libre para disponer de él, y como los contratos son indefinido y no marcan un final exacto, el posible inversor tiene que hacer sus cálculos con la estadística y para eso es importante conocer la edad del titular. Cuando el piso queda libre el inversor puede obtener importantes plusvalías y mientras va cobrando una pequeña renta.
Muchas veces son pisos que se compran a ciegas, es decir el inversor compra unos m2 en una zona de una ciudad, puesto que el inquilino, aunque el propietario tiene derecho a ver el piso, se niega a enseñarlo.
Por todo esto quiero remarcar que el producto que se vende es un piso que tiene la particularidad que está alquilado (no se venden personas) y que los inquilinos no han de temer nada puesto que más que una amenaza es una oportunidad ya que por el mismo precio (muy interesante) lo pueden comprar ellos o sus descendientes i si no lo quieren comprar tienen todo el derecho del mundo a quedarse como estaban.
www.pisosconinquilinos.com